¿ESTAS LINEAS SIRVEN PARA ALGO?
Hasta pronto amigos de “PAISAJES”
(en diario La Calle, 01 julio 09)escher1
Felipe López Mendoza

En efecto, creo que muchos tenemos pretensiones de que las cosas que hacemos sirvan para mejorar la existencia de cada uno de nosotros o del paisaje social, político-económico que nos rodea. Así en estas columnas a lo largo de cinco años, hemos intentado dibujar numerosos cuadros de nuestra vida cotidiana que me parecían necesario mirarlos detenidamente, con esperanzas que algo cambie o evolucione para mejor.
Sin embargo cada día que pasa, los principales temas que intento develar para propiciar alguna reflexión, en lugar de disminuir o cambiar, se van empeorando, profundizando, haciéndose mas aceptables, banales, normales. Naturalmente no soy el único en escribir sobre todo ello y somos varios que tratamos de llamar la atención sobre situaciones tales como:
- El humo negro y toxico de combis, vehículos particulares y oficiales;
- Caos en el transporte urbano con líneas que “toman” las calles como suyas;
- Parlantes con el máximo de ruido en puertas de comercios, reuniones particulares o institucionales sin importar los vecinos que desearían descansar;
- Civilizados habitantes orinando al costado de iglesias a falta de baños públicos, decentes y disponibles para todos (ni siquiera dentro del honorable CPH);
- Ciudadanos honorables botando sus bolsas de basura a cualquier hora;
- Ceremonias dominicales falsamente “patrióticas” con desfiles socialmente obligatorios; que recuerdan los desfiles en Berlín en la época de los nazis, o en Pekín, o Moscú.
- Construcciones realizadas sin un mínimo de armonía arquitectónica; ni consideración por el peatón o vecino;
- Corrupción cotidiana en el seno de instituciones que debieran ser modelos, como la justicia, policía o educación…
- Banalización y hasta respetabilidad de la ideología y representantes del régimen más cínico y corrupto que ha tenido el Perú, (la heredera ocupa el primer lugar de intenciones de voto presidencial); etc. etc.

Es posible que la “escritura” que empleo en PAISAJES se pierda en medio de la saturación de informaciones y ruidos de este mundo “moderno” que debemos sobrellevar. Y como no deseo continuar escribiendo solamente para encontrar cierto placer narcisista de ser publicado, siento la necesidad de hacer un paréntesis. Talvez para hacer un balance y situarme en la posición del sufrido lector que tiene que descifrar mis oscuras elucubraciones semanales.
Agradezco al diario La Calle por haber acogido generosamente, y por tanto tiempo, la columna PAISAJES donde he podido expresarme en total libertad. Siempre. Y a usted amigo lector, por haberme regalado preciosos minutos de su tiempo. ¡Hasta pronto!
(felipelopezmen@gmail.com)