BAGUA, LA OTRA GUERRA: LA DE IMÁGENES
Felipe López Mendoza
june05_29

En esta época cuando necesitamos de imágenes fotográficas o televisuales, para recién creer que algo existe o ha existido, las de Bagua han sido utilizadas con igual violencia por ambos protagonistas del conflicto.
Violencia, ya no la de las dramáticas muertes que pudieron evitarse, como lo demuestra el pedido oficial de derogatoria de las mismas leyes que incendiaron la pradera. Sino la violencia de las imágenes lanzadas diariamente por los actores de un drama para intentar convencernos que “el otro es mas violento, o salvaje, o primitivo”
Una vez más, solamente cuando imágenes insoportables llenan las pantallas de televisión o las primeras planas de los diarios, el poder se da cuenta que el problema que ya tenía casi dos meses, sucedía en nuestro país y se trataba de peruanos como nosotros. Y esto nos recuerda que para los de la capital, la violencia de los 80 solo les preocupó cuando llegó a sus calles, cuando hacía años que en los andes eran asesinados y desaparecidos miles de “indígenas” quechua-hablantes
Y hoy 25 años después, nuevamente solo cuando se pudo ver primeros planos de flechas, lanzas, armas y cadáveres que el poder central, incluyendo el religioso (revisar las declaraciones de Cipriani), toman en cuenta a los “nativos”. E incluso los primeros momentos aceptan su presencia, tan solo como primitivos salvajes que asesinan…
Una vez más se verifica, lo que el injustamente poco conocido insurgente mexicano, el sub-comandante Marcos decía hace algunos años respecto a las fotos de sus paisanos asesinados: ¿Qué tipo de sistema es este en el cual vivimos? ¿Sistema que admite a poblaciones enteras en la “modernidad” únicamente bajo una forma particular: cuando están muertos? Y en el caso reciente de Bagua, podríamos agregar que tuvieron que morir 24 policías para que se “vea” la negligencia que se comete con ellos, al tratarlos y considerarlos en la práctica como ciudadanos de segunda categoría: como carne de cañón. Y este drama demuestra también que pueden morir injusta e innecesariamente, utilizados por un gobierno para defender su sistema económico. Lo cual tampoco es nuevo ni monopolio del gobierno actual o del Perú.
Por todo ello, que las imágenes no se queden en las pantallas sirviendo como cortinas impidiendo ver la realidad, para que todo siga igual después de la emoción que nos causó al verlas. Tenemos que ver más allá de los titulares o fotos ya que nosotros formamos parte de la realidad de Bagua, del Perú. Por lo tanto, ¡Tenemos responsabilidad!

(Ayacucho, 16 junio 09)