SOCORRO ¡UN CURA ROJO PRESIDENTE!!

ultima_cena_1

E

n efecto, para los acólitos de la “teoría” del perro del hortelano, la victoria presidencial del obispo FERNANDO LUGO en Paraguay es “preocupante… y huele feo”, como escribe Aldo Mariátegui en Correo. Cuyos editoriales si hay que sacarlos fuera de la casa, lejos, por simple higiene.

Es comprensible su estupefacción y frustración de ver que un cura, (como lo califica para ningunearlo), seguidor de

la TEOLOGÍA DE

LA LIBERACIÓN

, sea ahora Presidente del Paraguay. Para Aldo o el nuevo ideólogo de la derecha peruana y seguidores, debe de ser como si en el Perú en las elecciones presidenciales ganara por ejemplo, el cura Arana, un perro del hortelano.

El obispo Lugo, de 56 años, renunció al sacerdocio en 2006 para dedicarse a la política confesando sentirse impotente frente a la pobreza de su país: "A partir de ahora me dedico al país. Hasta ahora estuve en una catedral enseñando, compartiendo, sufriendo, construyendo. Hoy me pongo a disposición de la ciudadanía y de todos los ciudadanos de Paraguay para construir desde la política… una nación más justa, más fraterna" Y el domingo pasado ganó las elecciones al frente de una “Alianza Patriótica para el Cambio” poniendo fin además, a 61 años en el poder del Partido Colorado paraguayo.

Igualmente decía: "Lo mío es la opción pastoral por los pobres" frase que debe de poner los pelos en punta a un tal Cipriani. Si, porque LUGO, desde que se ordenara sacerdote, en 1977, siempre estuvo al lado de los que reclamaban justicia social, primero como misionero en Ecuador y luego en diversos puestos en Paraguay, hasta su último puesto como obispo de

la Diócesis

de San Pedro, una de las más pobres y olvidadas. Y ahora que tendrá como catedral a todo su país, ¿Cuál es su concepción del poder político?:

“…Creo sinceramente que el poder es un proceso de construcción. Nosotros, como

la Teología

de

la Liberación

, hemos optado por el método de hacer ese poder, es decir, construirlo a partir de esa realidad sangrante, desafiante, de pobreza, de miseria, de exclusión que viven nuestros pueblos. Y ese poder se  construye desde abajo. El verdadero, el auténtico, el genuino cambio viene desde abajo, viene desde dentro; y no desde afuera y desde arriba. El poder se construye desde la gente más sencilla que se unen por sus reivindicaciones y también en sus grandes proyectos e ideales políticos
”.

artdispo_500_161_SERGEY_MAXIMISHINAterrizando en nuestro paisaje y realidad Huamanguina, hay que constatar que esta victoria de un “cura rojo” demuestra que ¡OTRO MUNDO ES POSIBLE! El dogma liberal o la política económica que se nos presenta como siendo las única posibles y que nos llevarían al paraíso, son apenas opciones, y no una fatalidad divina bendecida por el opus dei o Vargas Llosa.

(En diario LA CALLE, Ayacucho 23 abril 2008)